martes, 02 de agosto de 2011
a Junta de Andalucía y el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM) apoyan la permanencia del paisaje del viñedo tradicional de la Reserva de la Biosfera de Doñana
Huelva, 4 ago (EFE).- La Junta de Andalucía y el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM) apoyan la permanencia del paisaje del viñedo tradicional de la Reserva de la Biosfera de Doñana con la ejecución de un proyecto de desarrollo sostenible para la promoción del valor ambiental de este cultivo.
El consejero de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, José Juan Díaz Trillo, ha presentado hoy en Huelva este proyecto que se enmarca, según ha explicado, en el convenio suscrito entre su departamento y el MARM para la ejecución de actuaciones de desarrollo sostenible en las ocho Reservas de la Biosfera andaluzas, con una inversión global de 5,66 millones de euros, de los que 530.000 euros se destinan a esta iniciativa.
Díaz Trillo ha destacado que el proyecto ´Apoyo a la permanencia del paisaje del viñedo tradicional en la Reserva de la Biosfera de Doñana´ va a promover y difundir el valor ambiental, social y cultural de los viñedos del Condado de Huelva, cultivos enclavados en la Reserva de la Biosfera de Doñana y que juegan un papel de enorme importancia para su conservación.
El titular de Medio Ambiente ha señalado que se trata de "un proyecto piloto en el marco de las Reservas de la Biosfera" y que incorpora desde su finalidad, diseño y desarrollo "todos los elementos que dan sentido a desarrollo sostenible en un espacio como Doñana, que se ha caracterizado precisamente por ser punta de lanza en esta materia".
Coordinado por la gerencia del Espacio Natural de Doñana, el proyecto cuenta con la participación de la Fundación Doñana 21 y las cooperativas vinícolas de Almonte, Bollullos y Rociana y se divide en cuatro grandes actuaciones.
En primer lugar, la redacción de un informe diagnóstico de la situación e importancia del viñedo desde el punto de vista económico, ambiental, cultural, etnográfico y paisajístico.
En segundo lugar, la ejecución, de manera experimental y en colaboración con las cooperativas, de acciones piloto de mejora medioambiental en el viñedo, mediante el desarrollo de buenas prácticas sostenibles para la conservación de los suelos y medidas de fomento de control biológico.