“Por primera vez en la historia de la democracia en este Ayuntamiento, los ciudadanos están colaborando en la redacción de una ordenanza”, explica Ángel Vega. “Se trata de conjugar los derechos del ciudadano a circular libremente por los espacios públicos, con el derecho de los empresarios a obtener el beneficio que pudieran conseguir utilizando estos espacios públicos”.
Este difícil equilibrio ha quedado de manifiesto en la discusión y debate, punto por punto, de cada artículo llamado a formar parte de la futura normativa. Cuestiones como la anchura máxima de las mesas, la anchura del paso libre obligatorio que se ha de dejar para el tránsito peatonal, la disposición y anclaje de mamparas, toldos y sombrillas o incluso las inserciones publicitarias han sido objeto de un meticuloso análisis en el que todos los que lo han querido han podido aportar su punto de vista.
Tampoco han quedado fuera del análisis y la controversia, cuestiones como el periodo de vigencia de las licencias, la ubicación de televisiones y equipos de sonido en el exterior de los establecimientos o el tipo de iluminación conveniente en dicho espacio.
Capítulo aparte ha merecido el área de la Puebla Vieja, un Conjunto Monumental Histórico Artístico respecto al que todos los participantes coinciden en la necesidad de extremar el control de las actuaciones permitidas para potenciar su singularidad. Un objetivo que impone mayores restricciones en este ámbito urbano en relación a las que se prevé señalar para otros espacios de la villa pejina.
Diluida la representatividad de cada cual en el intercambio dialéctico, hay consenso en que esta forma de trabajo impone un estilo modélico a la hora de enriquecer el texto legal que en un futuro regulará la disposición de las terrazas sobre el suelo público. Concluida esta fase preliminar, llegará el momento de los técnicos, que tratarán de adaptar las disposiciones legales a las sugerencias planteadas por los ciudadanos.
“Finalmente –señala el alcalde pejino- será el propio Ayuntamiento, como no podía ser de otra manera, quien decida y elabore la ordenanza definitiva. Pero sí que se han sacado muchas buenas opiniones. Nos servirá en el futuro para tener en cuenta las opiniones de los vecinos a la hora de elaborar futuras ordenanzas tantos fiscales como de actuación en el término municipal”.
